#LFBenDEPORTV: ENTREVISTA EXCLUSIVA CON LA PRIMERA ARGENTINA EN LLEGAR A EEUU

Micaela Sancisi y el equilibrio perfecto entre deporte y estudio

13 de junio de 2017 - 21:40 hs

La jugadora de Estrella de Berisso, primera argentina en llegar al básquet universitario estadounidense, disfruta de ser parte de la Liga Nacional Femenina mientras continúa con la carrera de Psicología. La historia de la chica que quería ser futbolista como su padre pero encontró en el básquet su verdadera pasión. 
Por Florencia Cordero
En Twitter: @FlorCordero 


Cuando, desde chiquita, comenzó a trascender como jugadora de básquet, la referencia ineludible por el apellido Sancisi remitía directamente a su padre, Daniel, futbolista profesional que llegó a Primera e integró varios equipos en Argentina y en el exterior.

Como parte de una familia futbolera, "la hija de Daniel" quería jugar al fútbol, pero aquellos deseos de la nena de la casa quedaron truncos y, al final, se decidió por el básquet.
 
Con apenas 12 años, la jugadora marplatense pidió de regalo para su cumpleaños que la llevaran al Campus de básquet de Oscar "Huevo" Sánchez y allí empezó a delinear su trayectoria deportiva con sus primeros pasos en el Club Quilmes (jugando con los varones) bajo la dirección técnica de Nicolás Mengoni, quien la ayudó a integrarse y a seguir progresando.
 
La selección argentina contó con Micaela Sancisi desde las divisiones menores cuando con apenas 14 años ya asomaba como una jugadora interesante. Y desplegó todo su potencial con la camiseta celeste y blanca hasta el Mundial U19 de Lituania, en 2013. Pero desde pequeña tenía la idea de jugar y estudiar en Estados Unidos. Así fue que se convirtió en la primera jugadora formada en Argentina en llegar a la NCAA con el objetivo de vivir la experiencia de la alta exigencia basquetbolística y educativa para forjar un futuro como experta en psicología deportiva.

En una jugosa charla con DEPORTV y en pleno desarrollo de la competencia de la Liga Nacional Femenina, la base (1.60 metros) de Estrella de Berisso habló de su valiosa experiencia como estudiante-atleta en el básquet universitario estadounidense. Y de cómo, a sus 23 años, tiene en claro que la formación académica es fundamental, más allá de las aspiraciones deportivas.
 
- ¿En qué te cambió como jugadora haber pasado por Washington?

- Mi paso por la universidad fue totalmente positivo. Aunque me costó adaptarme y me volví luego del primer año, no deja de haber sido una experiencia increíble. Estando allá te das cuenta por qué son la mayor potencia mundial en el básquet, la forma en la que se entrenan y la estructura que tienen armada. Es algo increíble. Me enriqueció mucho tanto como jugadora, como a nivel personal. Te das cuenta que para poder estar a la altura hay que entrenar muchísimo más porque damos muchísimas ventajas físicas.

- ¿Cómo llegaste a estar en el radar de la NCAA?

- Desde muy chica tuve esa idea en la cabeza, aunque parecía un poco loco. Cuando me llegó el momento, me recomendaron hacer un video con jugadas de algunos partidos con la selección y a partir de ahí comencé a contactar a diferentes universidades. Arranqué con algunas de mejor nivel hasta llegar a las de nivel I, ya que realmente no tenía mucha idea de dónde estaba parada con respecto al nivel de allá. Tuve la suerte de que se interesaran en mi varias universidades de NCAA I. A partir de ahí y de conversaciones con los diferentes entrenadores de estas universidades, finalmente me decidí por American University.

- ¿Qué le recomendarías a las chicas que tienen la ilusión de acceder a una beca para jugar y estudiar en Estados Unidos?

- Como recomendación principal, diría que es fundamental el inglés, ya que para acceder a estas becas se necesita rendir cierta cantidad de exámenes. Sin el idioma se hace imposible el acceso. En mi caso tuve la suerte de que mis padres me insistieron desde muy chica con el estudio del idioma, así que a la hora de rendir no tuve mayores inconvenientes.

- Fuiste la primera argentina en llegar a la NCAA, ¿qué significa eso para vos? 

- La verdad fue algo muy emocionante y fuerte, pero creo que lo fundamental y más importante es que otras chicas se animen a vivir algo así. Es una experiencia única e inigualable. Ojalá muchas más se animen. 

- La chance de emigrar para jugar y estudiar, ¿es un objetivo que muchas chicas tienen en mente o es sólo para unas pocas?

- No sé si muchas chicas lo tienen como objetivo porque a veces la idea de jugar y estudiar en otro idioma asusta un poco. Sin embargo, a mi entender es una oportunidad inigualable ya que te da la posibilidad de jugar en unos de los mejores básquet del mundo y al mismo tiempo luego de cuatro años tener un título universitario. Sé que algunas chicas que están jugando en Europa aprovechan también a hacer alguna carrera online y creo que esa es también una posibilidad muy buena.

- ¿Qué sentís que te dejó la experiencia de estar en la NCAA?

- Lo principal que me dejo es la ética de trabajo y el saber que se puede estudiar y jugar al mismo tiempo. Si bien ellos tienen toda una estructura armada, creo que muestran que si se quiere es posible hacerlo.

- ¿Qué representa la selección argentina en tu carrera y cómo influyó en vos estar vinculada con el equipo argentino desde muy chica?

- La realidad es que la selección argentina representa muchísimo en mi carrera deportiva. Fue siempre un sueño que tuve y por suerte tuve la posibilidad de concretar desde muy chica. Me siento una privilegiada. La selección me dio la chance de vivir las experiencias más lindas de mi vida. Escuchar el himno a miles de kilómetros de tu casa y con la bandera argentina en el pecho no se compara con nada. Vivirlo de tan chica me ayudó a madurar mucho, me enseñó lo que es mantener una buena conducta tanto dentro como fuera de la cancha, me ayudó a entender la importancia de lo que es el llamado “entrenamiento invisible”, esto es, las horas de descanso, el alimentarse bien, etc. Además tuve la suerte de tener grandes entrenadores y compartir viajes y concentraciones con grandes jugadoras. De todos siempre uno se lleva un poco y creo que eso me hizo crecer tanto como jugadora y como persona.

 - ¿Cómo ves la creación de la Liga Nacional Femenina y cómo te sentís siendo parte?

- La creación de la Liga me parece un paso importantísimo en pos de la profesionalización del femenino. Si bien ya existían torneos como el Federal o la Superliga, me parece que la Liga Nacional está un paso más allá. Estaría bueno que dure más meses para que las jugadoras puedan dedicarse plenamente a eso, pero creo que es sin dudas el comienzo de algo mucho más grande.

- Estrella de Berisso te dio la chance de jugar la Liga, pero entiendo que hay intenciones de volver a Temperley. ¿Cuáles son tus objetivos deportivos en la actualidad? 

- Ahora estoy enfocada en terminar lo más arriba posible la Liga con Estrella de Berisso. Por suerte ya nos aseguramos un lugar en los playoffs. Una vez que finalice la Liga me vuelvo a reincorporar a Temperley para finalizar el torneo metropolitano. En ese caso la idea también es tratar de pelear lo más arriba posible. Si bien a priori no somos de los equipos más importantes y que suelen pelear siempre por el campeonato, creo que armamos un grupo que si bien es bastante nuevo, es  muy competitivo y con muchas horas de entrenamiento encima, así que ojalá tengamos la posibilidad de pelear bien arriba.

- ¿Cómo viviste el hecho de volver a Mar del Plata y enfrentar a Peñarol como jugadora de la Liga Nacional ante tu gente cercana en las tribunas?

- La verdad que viví algo muy lindo y emocionante, siempre es lindo jugar en mi ciudad y más con toda la familia en la tribuna. Si bien mis papás viajan seguido a verme jugar a Buenos Aires, el resto de la familia no siempre tiene esa posibilidad, así que aprovechan cuando pasan estas cosas y van a hacer de hinchada.

- Una de las claves para que el básquet femenino progrese es que haya más jugadoras. ¿Cómo se inició tu vínculo con este deporte y cómo creés que se puede fomentar la actividad?

- Mi vínculo con este deporte se dio de manera un poco inusual, ya que en mi familia únicamente se practicaba fútbol. Ante la negativa por parte de mis padres con respecto a este deporte, decidí ir probando con otros, y ahí fue que en el colegio tuve mis primeros contactos con una pelota de básquet. Y a partir de ahí, no paré. Creo que, como decís, para que el femenino progrese es importante que se aumente la cantidad de jugadoras. Si bien creo que este último tiempo ha crecido muchísimo, todavía hay mucho margen para crecer. Es muy importante fomentarlo en los colegios, porque muchas veces las nenas incluso no tienen idea de la existencia del básquet femenino ya que creen que es un deporte únicamente de rama masculina. Además creo que tiene mucha relevancia el hecho de la difusión que se le da. Insisto en que en este caso también ha aumentado bastante con respecto a años anteriores, por lo que hay que seguir por este camino.

- En muchos casos la altura no es condicionante para poder jugar, ¿qué cualidades creés debe tener una chica para arrimarse y probar?

- Yo creo que para probar no hay que tener cualidades específicas. Lo importante es tener ganas de jugar y aprender, después solo el basquet te atrapa, es un deporte muy emocionante y creo que no hay nada más lindo que las nenas puedan probar la vida de los clubes y del deporte que es lo más sano que hay.

Buscar

V
BUSCAR